La principal causa del rechazo a priori, es el precio, que lo perciben como desorbitado y fuera de lugar, ya que lo que ven son “cuatro cachos de aluminio”.

Porque no creen que realmente no haga presión en el techo y paredes, junto con la creencia de que muchos clientes no les dejarán utilizarlo en sus domicilios, pensando que les romperá o ensuciará la vivienda.

La creencia de que los operarios, no lo subirán al domicilio por voluminoso y que es otro trasto más a subir.

En otros casos, es simplemente una falta de cultura preventiva.





Publicado: 12 de Junio de 2017 a las 07:22