En algunos casos, probablemente sea debido a que el empresario se ha dado cuenta de que el SYAM, no será algo que se quede cogiendo polvo en la oficina, al contrario, es una herramienta de trabajo que facilitará las intervenciones de sus empleados al poder emplear los dos manos con total libertad y les hará trabajar con más seguridad, obteniendo trabajos con mejores remates y mayor de calidad. También cabe destacar que el empresario cumple sus obligaciones en materia de PRL y en caso de que los trabajadores no lo utilizaran, el juez podría decretar una imprudencia temeraria del asalariado y considerar el accidente como “no laboral”.

Además, proponemos una formación sistemática en el uso, para que los usuarios hagan suyo el sistema y así concienciarles de los riesgos que pueden asumir de manera gratuita en sus labores cotidianas, haciéndoles cambiar la mentalidad para que no menosprecien el riesgo. ¡La formación es la clave del éxito!!





Publicado: 12 de Junio de 2017 a las 07:20