De echo, no existe realmente competencia. El SYAM es un producto único en su género, patentado a nivel mundial y certificado según la normativa europea. Es el único punto de anclaje transportable y móvil situado por encima del usuario, lo cual permite que se pueda trabajar con las dos manos libres y conseguimos que la caída sea imposible. En el peor de los casos caería al interior de la vivienda o balcón.

Existen otras alternativas, unas caseras y muy peligrosas como anclarse a la barandilla o que un compañero nos sujete. Otras aparentemente más seguras como taladrar, poner un químico y una argolla, pero que requieren tiempo, dinero y no todos los clientes están dispuestos a que les realicen agujeros en sus domicilios y, que además no cumplen con la normativa de PRL al no estar certificados ni ensayados.

En los trabajos realizados en balcones, marcos de ventana, forjados u otras intervenciones en altura, existen graves problemas de seguridad a tenor de los riesgos a los que se exponen los operarios. Estos riesgos, están especialmente presentes, cuando no es posible utilizar una PEMP (cesta elevadora de personal) o un andamio.

Como elemento de anclaje fijo, conocemos los anclajes estructurales fijos, que permiten anclar los equipos de protección individual anticaídas. Recordar que, un anclaje estructural es, un elemento fijo de manera permanente en una estructura donde es posible atar los EPI´s anticaídas. Este tipo de anclaje estructural, requiere mucho tiempo para su instalación y posterior uso, puesto que necesitamos taladrar la estructura y aplicar productos de sellado químico, que pueden degradar la estructura, además de necesitar un certificado por escrito e identificarlo, para indicar su resistencia y el número de usuarios que lo pueden utilizar de manera simultánea.

Por último, está la alternativa de utilizar un sistema que se fija a la puerta, pero tiene varios inconvenientes como, por ejemplo, la necesidad de instalarla en un muro de carga de cemento (debe resistir como mínimo 12 KN), el riesgo de estropear el marco de la puerta durante su instalación. Por último, pero no menos importante, el punto de anclaje está situado por debajo del usuario, con lo cual no se puede soltar de las dos manos y si sufre una caída, caería por lo menos 1,5 metros por debajo del alfeizar de la ventana o barandilla con el consiguiente riesgo de que la cuerda se corte si hay algún canto vivo, y que debido a la caída el usuario sufriera graves heridas o incluso la muerte. Hay que recordar que normalmente tenemos unos 5 minutos para rescatar a alguien que ha sufrido una caída de altura, después de ese tiempo las lesiones pueden ser irreversibles o mortales.

 Los gran mayoría de los accidentes mortales se producen porque casi todos los dispositivos presentes en el mercado, presentan grandes inconvenientes de instalación, complejidad, coste en la instalación, tiempo de instalación, adaptaciones especificas en ciertos lugares en los cuales no son operativos, en resumen la gran mayoría necesitan alterar las estructuras taladrando las paredes para fijar los puntos de anclaje, a lo que los propietarios (Comunidad de vecinos y particulares) de estos lugares, no permiten.

La seguridad de los operarios, se ve comprometida, cuando la intervención de los trabajos en altura tiene una corta duración, o si la intervención a realizar implica menos tiempo que la instalación de las medidas de seguridad. Así pues, los operarios prefieren arriesgarse a tener un accidente antes que optar por la seguridad.

En resumen, los dispositivos existentes hasta la aparición del SYAM, son poco operativos y/o prácticos, se tardan en instalar, degradan y ensucian el lugar de trabajo, de modo que los operarios que realizan trabajos en altura no adoptan ninguna medida de seguridad y asumen el riesgo de una eventual caída y sus consecuencias.





Publicado: 12 de Junio de 2017 a las 07:15